jueves, 3 de marzo de 2011

Sala de observación (no participante)

El de acá enfrente está callado hace un tiempo, cruzado de piernas juega con sus manos y su boca. Ahora fija la mirada perdida en uno de los azulejos estrellados en rojo y amarillo del piso.

Los sillones dobles de mimbre y almohadones dorados están a mi izquierda uno enfrente del otro, me separan de ellos una puerta de cada lado de la sala. Suena el timbre y una mujer de unos 60 años más abrigada de lo necesario se abre paso a mi derecha, esquiva el mueble enano de los magazines y se sienta en la silla de recepción cruzando apenas una puerta tan alta como las demás. Mientras es anotada en la lista de espera conversa abiertamente con la secretaria, cuyo rostro ya conozco pero se mantiene oculto detrás de una pared.

Finalizado el trámite, la señora cruza otra vez la puerta y camina hacia adelante para sentarse en el único sillón de mimbre que está contra la pared izquierda de la sala. Una vez ahí, se acomoda y dirige una poco disimulada mirada de desconfianza a un niño que, en su afán de combatir el aburrimiento, no deja de hacer movimientos de superhéroe, levantar la voz y manipular objetos ruidosos. Sus padres, ubicados en el sillón doble que está frente a mí, son una pareja de cuarenta y tantos años que conversa muy poco y se limita a hacer cosas para revivir la calma de su hijo. Esto al fin sucede una vez que un nuevo paciente, una señora mayor de anteojos, pelo claro y remera turquesa, se sienta en frente de la pareja y empieza a darle charla al chico.

Le habla sobre los dibujos animados que mira su nieto, lo cargosea con el DVD de Ben10 que sin éxito el chico intenta sacar de su envoltorio... al lado de la señora, un tipo de jean azul y camisa a cuadros comparte su asiento. Cada tanto le hace un comentario a los padres del chico, acomoda algo que lleva dentro de una bolsa blanca o aprieta los botones de su celular.

La conversación sobre dibujos animados ahora pasó al tema de las empresas de cable, según las cuales varía la numeración de los canales infantiles. Se me escapa un bostezo de aburrimiento, miro el cielorraso para descansar el cuello pero me llama la atención un gesto de la madre para que el chico baje el volumen de la voz. Levanto la vista del cuaderno para prestar atención especial a la charla entre el chico y la señora mayor. Me doy cuenta de lo genuino de las palabras de ambos y lo encuentro agradable. La madre sonríe por primera vez desde que llegaron.

jueves, 17 de junio de 2010

Llano



Esto es todo lo que publicó Pagina 12 sobre la toma de la Facultad de Medicina de la UNLP. Cuando terminé de leerlo quise hacer clic para adentrarme en la nota, pero el diario no ofrecía nada más para leer al respecto.

Protesta en suspenso
Se levantó la toma de la Universidad de La Plata

Los estudiantes de Medicina de la Universidad Nacional de La Plata decidieron suspender la toma de la facultad desde las 9 de mañana hasta las 15, a la espera de que se firme entre los alumnos y el decanato la anulación de la resolución que motivó la medida de fuerza. La decisión fue tomada en una asamblea que se hizo en la facultad y fue votada por unanimidad.

martes, 15 de junio de 2010

Humedad



Lo vi frenando con el carro a un costado de la calle, debajo de las miles de gotas que aquel mediodía ofrecía a los melancólicos. El frío del agua que cumplía su ciclo lo hizo moverse bruscamente cuando soltó los dos fierros, con los que cargaba su dignidad para pasearla por toda la ciudad. Interrumpió su marcha y se paró a un costado del carro para acomodar un cartón sobresaliente a punto de caerse, pasarse el antebrazo por la frente caliente y seguir pateando.

Cuando llueve de esa manera los taxis y remises no dan a basto de tanto trabajo, el transporte público colapsa y los medios opositores se disponen a contar todas las cuadras inundadas, derrumbes y otros errores de la gestión. Yo observaba al cartonero luchando contra el cansancio y el frío mientras esperaba el 46 , y en cualquier momento iba a ser uno de tantos apretados en el bondi para volver a casa. Mirándolo moverse en el agua noté que le faltaba un impermeable. No conocía su recorrido, no sabía si su suerte era tirar sólo diez cuadras más para llegar al laburo, a un refugio. Observándolo a él me vi a mí mismo debajo del paraguas esperando en la parada. Esperaba que él llegue hasta la esquina y poder verlo de cerca, quería sentir su presencia más fuerte que a ochenta metros de distancia, esperaba un cruce de miradas...

El fragmento de segundo pasó y con el nuevo bagaje de ideas volví al cuadro inicial, a la imagen del tipo tironeando del carro en medio de la lluvia. Atrás suyo se asomaron unas confusas letras mayúscula.

Era el 46 que venía haciendo su propio recorrido y que al rato me estaría llevando a mi casa.

jueves, 27 de mayo de 2010

Comparemos

Veamos cómo tratan una misma noticia dos medios bastante diferentes.
Se trata de la absolución de un oficial de policía, Marcelo Palomo, acusado de atropellar y matar a Miguel Serrano, de 19 años, mientras andaba en bicicleta con un amigo suyo. Este chico, que salió herido en el accidente, fue uno de los testigos que declaró en el juicio al policía absuelto.

Página 12:


Absuelven a un policía
La Justicia platense absolvió al policía Marcelo Palomo, que había sido acusado de homicidio simple, como posible responsable de la muerte de Miguel Serrano, un joven de 19 años que falleció tras ser atropellado por un vehículo, aparentemente en forma intencional, en un hecho en el que también resultó herido su amigo.
En sus argumentos, el Tribunal Oral en lo Criminal IV de La Plata tuvo fundamentalmente en cuenta las pruebas documentales y la declaración de los testigos: resolvió que esos testimonios no alcanzaron para determinar la responsabilidad de Palomo en el accidente.
El testigo clave de la causa, el amigo de Serrano que también fue embestido por el auto, “fue inconsistente en su relato y no resultó lo contundente que se esperaba”, señaló el abogado de la familia de la víctima, Dante Dongour Estévez. Este joven y la hermana de Serrano fueron los únicos testigos en señalar directamente a Palomo como el autor del hecho. Según el letrado, el fallo será apelado. [...]

http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-146424-2010-05-27.html

Asamblea Permanente por los Derechos de la Niñez:

“Lo piso como a un perro”
El día viernes pasado fue absuelto el policía Marcelo Palomo, quien fue el asesino de Miguel serrano en la noche del 03 de junio de 2008.
El miércoles 12 de mayo del corriente, había comenzado el juicio en el que al imputado se le acusaba de haber matado a Miguel con su auto. Se presentaron testigos por parte del imputado, testigos visuales del hecho, peritos los cuales negaron rotundamente que fuera imposible que no haya visto a Miguel y su amigo en las bicis esa noche.
Pero el viernes 21 para sorpresa de muchos fue absuelto, en un trámite totalmente irregular.
No permitieron que entre la familia de Miguel, solo la madre, mientras que del policía Palomo se permitió que este toda su familia y allegados.
Sin presencia de la Fiscal Rosalía Sánchez, ni del tribunal presidido por el Dr. Caputo Tártara a cargo del juicio, se presento la secretaria del juzgado y leyó la sentencia: ABSUELTO.
¿Las razones de tal sentencia? Aviso que el/la que las quiera conocer puede pasar por la mesa de entradas del juzgado que ahí van a estar "las razones".
En ese mismo momento la madre de Miguel, Mónica Vallejos, se descompensó, lo que tardo más de media hora en llegar la ambulancia, mientras que su familia seguía afuera sin poder ni siquiera auxiliar a su madre.
Afuera Mónica Serrano, una de las hermanas de Miguel, decía: "mi mamá está descompuesta adentro, esto quedó impune como siempre, porque los que tienen plata consiguen justicia, el que no tiene plata, el que es pobre como nosotros... quedamos con un hermano muerto y sin justicia." [...]

http://apdn-laplata.blogspot.com/2010/05/lo-piso-como-un-perro.html

lunes, 17 de mayo de 2010

Sistema al mejor postor


Mirás en la pantalla y estas confundido
Sólo ves policías y farsantes políticos
Señalando con el dedo a otro lugar
No necesitamos guías, sabemos mirar

Tomar lo bueno es desafiar al destino
Al escuchar las fanfarrias sonar hay que cerrar los oídos
Porque el sistema grita, es servidor del capital
Callando al poeta, pues no es de comerciar

La estatura de mi optimismo no tiene hospedaje en un asilo
Mientras haya un niño que se quiera formar
En la profesión del alma, que es soñar

No quiero hacer, no, un discurso florido
Ni una rima exacta, tampoco un lirismo
Vengo a entregarles mi efusividad
Nosotros existimos y no somos sociedad


Bersuit Vergarabat, Y Punto...

jueves, 18 de febrero de 2010

Viajes

Cuando los famas salen de viaje, sus costumbres al pernoctar en una ciudad son las siguientes: Un fama va al hotel y averigua cautelosamente los precios, la calidad de las sábanas y el color de las alfombras. El segundo se traslada a la comisaría y labra un acta declarando los muebles e inmuebles de los tres, así como el inventario del contenido de sus valijas. El tercer fama va al hospital y copia las listas de los médicos de guardia y sus especialidades.
Terminadas estas diligencias, los viajeros se reúnen en la plaza mayor de la ciudad, se comunican sus observaciones, y entran en el café a beber un aperitivo. Pero antes se toman de las manos y danzan en ronda. Esta danza recibe el nombre de "Alegría de los famas".
Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.
Las esperanzas, sedentarias, se dejan viajar por las cosas y los hombres, y son como las estatuas que hay que ir a verlas porque ellas ni se molestan.


Cortázar, Historias de Cronopios y de Famas (1962)

miércoles, 13 de enero de 2010

Cumpleaños


Felices 53 pirulos Dani... sigamos siempre para adelante con confianza, responsabilidad, perseverancia y todo esos valores que tanto pregonás.