lunes, 30 de noviembre de 2009

charly: un comentario más


Estoy viendo la entrega de los premios Clarín y acaban de premiar a Charly García por su trayectoria, en una especie de reconocimiento que habla mucho de las condiciones que irremediablemente hay que cumplir para ser reconocido en el ambiente mediático.

Con el tipo que lo ayudó a rehabilitarse al lado, el principal ícono del rock nacional volvió a romper con la previsibilidad parándose frente al micrófono y hablando escasos segundos, descartando toda posibilidad de efectuar ese prolongado y emotivo discurso que conmueva a la audiencia de la transmisión y a todos los espectadores inmediatos.

Charly mejor que nadie sabe que el galardón se trata de eso, de que no hay otro remedio que fundirse en la grasa de las capitales para que alguien te extienda una mano, te sonría o simplemente no te señale con el dedo índice.
Y es que la imagen y la conducta es lo primero y lo único que los medios van a presentar a la masa como los atributos que hacen de una persona alguien respetable.

Este Charly, el que ya no tiene "problemas de conducta", como expresaba la voz en off de la presentación de su premio, es el artista que en estos días nuestra sociedad está dispuesta a reconocer.
Habría que aclararle a los confusos que el otro Charly, el que hacía con su vida lo que quería -como estyo seguro que debe ser-, además de ser el mismo que ahora se ve parado sobre el escenario, no es más que el fundamento mismo de ese premio, el músico que dijo lo que tenía que decir cuando lo tenía que hacer.
Y si la cuestión se trata del compromiso humano con el que Charly expresó su música ¿a quién le incumbe lo que el tipo hacía con su propia vida?

El problema es que estamos llenos de prejuicios, invadidos por panqueques que se llenan la boca opinando en base a contenidos superfluos, esos mismos contenidos que recibimos cómodamente desde los medios y las industrias culturales sin arriesgarnos a contradecirlos.

lunes, 9 de noviembre de 2009

qué grande mi red


Ahora que empiezo a subir entradas parece que los blogs están en decadencia... o por lo menos eso leí en Crítica Digital: "Para los chicos ahora Internet es Facebook, su contacto con la web empieza y termina ahí, casi no la usan para otra cosa", según palabras de un periodista y editor de e-blog especialista en esos temas. Ahí también se refiere a una nota de la revista estadounidense Wired sobre tecnologías, publicada hace más o menos un año. En la nota se recomendaba no abrir nuevos blogs y cerrar los propios a quienes ya tuvieran uno, declarando que la blogósfera ya no era un espacio expresivo y práctico, y que "las nuevas herramientas de las redes sociales son mucho más útiles y fáciles de usar".

Y en esta triste tercera entrada me deprimo y me pregunto si no habré llegado tarde a la repartija de blogs... Aunque en realidad, cuando empezaban a popularizarse, los blogs eran alabados por su fácil creación, por la posibilidad que brindaban a los usuarios de construir un espacio propio y, por este motivo, permitir que éstos formen su propia red mediante el contacto con sitios web y otros blogs. De este modo, se abría un abanico de posibilidades para el antojo de cualquier usuario de Interet: quien lo deseara podía construir su sitio personal en la web. En gran medida el dispositivo Blog contribuía a la diversidad.

Hace un tiempo ya, quería decirlo, las redes sociales se pusieron de moda. Si bien los blogs no murieron, es cierto que su número se redujo considerablemente, que es lo mismo que decir que el cibernauta medio prefirió pasar de un dispositivo ya establecido a uno nuevo que se veía más atractivo.
Desconozco los argumentos que sostenían aquella recomendación de dar la espalda a los blogs, pero no creo que "las nuevas herramientas de las redes sociales" sean más útiles que éstos, sino que simplemente tienen una utilidad diferente. Que un grupo de estudiosos como los de la revista Wired informe que se ha descubierto que los blogs no son tan útiles como se creyó en un principio y los declare obsoletos, se acerca a un extremismo incompresible.
Bajo el título de eruditos del periodismo tecnológico, estos señores sugerían a los internautas abandonar un dispositivo que permitía la diversidad de las producciones personales y que justamente por eso conservaba su caracter de expresivo. A cambio, ofrecían las nuevas redes sociales que en comparación al blog solo permiten hacer comentarios breves ("Lejos, bien lejos de las ideas profundas!!!"), subir infinidad de fotos como se hacía en la era del fotolog, consultar idioteces a una "galleta de la suerte" y contentar a los usuarios con una red no necesariamente mejor por ser más grande, más impersonal.

Lejos de demonizar a la herramienta de Internet que le ganó a los blogs la puja por la popularidad, reconozco que las redes sociales tienen gran utilidad a la hora de hacer llegar un mensaje a la mayor cantidad de gente posible. Sin duda esto es una ventaja para profesionales, comerciantes, agrupaciones de militancia política, movidas culturales, etc.
Se trata entonces de asumir la existencia de dos herramientas diferentes de comunicación a través de la web, cada una con su utilidad y por lo tanto con sus ventajas y limitaciones. Por eso desmerezco el hecho de poner una de ellas en un nivel superior respecto de la otra o plantear una polaridad entre dispositivos que pueden aplicarse en forma complementaria y por lo tanto no son excluyentes el uno del otro.

Con esta reflexión espero haber tenido éxito en este intento por retener a potenciales lectores y evitar que abandonen la pestaña de este blog o, todavía peor, cambien el link por http://www.facebook.com.
A los que hagan eso les pido que sean compasivos y me agreguen a su red... nadie quiere quedarse afuera de la nueva ola, o sí??